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¿Es posible extender la lactancia después de reincorporarse al trabajo?

Los avances tecnológicos relacionados con la lactancia son la leche... Perdón, es un chiste muy malo.

Reincorporarse al trabajo no significa abandonar la lactancia materna.

Sabemos lo difícil que resulta separarse del bebé, pero poder darle el pecho cuando estéis juntos os beneficiará a ambos, tanto física como emocionalmente. Continuar con la lactancia materna puede requerir tiempo y esfuerzo, pero muchas madres afirman que merece la pena.

La logística depende básicamente del trabajo, de la empresa y de la guardería o persona que cuide del bebé. En cualquier caso, las redactoras de Tommee Tippee hemos seleccionado cinco ejemplos diferentes de cómo conciliar la lactancia con el trabajo y esperamos que te ayuden.

Dar el pecho a primera y última hora

Es cuando la lactancia exclusiva se interrumpe, pero se le sigue dando el pecho al niño, aunque solo a primera y última hora del día. En la guardería o en casa si lo cuida otra persona, se le da un biberón o un vasito de fórmula, agua o leche materna extraída previamente cuando tiene hambre o sed. Extraer leche te garantiza que el bebé recibe todos los beneficios de la leche materna y que tu producción no merma (así podrás seguir con la rutina de darle el pecho durante las horas diurnas del fin de semana).

Trabajar desde casa

En el mundo actual, con la libertad que nos brindan las nuevas tecnologías, muchas madres tienen la opción de trabajar desde casa. Si no es posible hacerlo a jornada completa, quizá tu empresa te permita hacerlo parcialmente, de modo que solo tendrías que ir a la oficina uno o dos días a la semana.

Pausas en la jornada laboral por lactancia

Si encuentras una guardería cerca del trabajo, podrías organizar varias visitas a lo largo del día para darle el pecho al bebé en lugar de usar las pausas para extraer leche materna. Hay empresas que ya cuentan con guardería en las propias instalaciones.

Visitas del bebé

Si papá o la abuela se quedan a cargo del bebé mientras estás en el trabajo, quizá puedas darle el pecho en el trabajo o en algún lugar cercano durante el almuerzo o cualquier otra hora del día.

Llevar el bebé al trabajo

A pesar de que muchos trabajos no dan lugar a esta opción, hay empresas que sí lo permiten. Al fin y al cabo, los recién nacidos caben en cualquier parte. Para ello, solo se necesita tener un lugar adecuado para que duerman, cambiarles el pañal y darles el pecho. ¡Se pueden incluso llevar en un portabebés constantemente!

Habla con tu jefe para ver cómo puede ayudarte la empresa a compatibilizar la lactancia con la vuelta al trabajo, y seguro que encontráis una solución satisfactoria para ambos. Además, no olvides que las madres lactantes suelen pedir menos días de asuntos propios que aquellas que dan fórmula a sus bebés, así que a las empresas también les interesa promover la lactancia.

No obstante, sabemos que puede resultar complicado, de modo que hemos pedido consejo a otras madres sobre cómo lidiar con el asunto de la manera menos estresante posible:

Una guardería que entienda y fomente la lactancia vale su peso en oro

Contar con una guardería o una persona que cuide del bebé y que entienda tu deseo de continuar con la lactancia puede marcar una gran diferencia. Independientemente de si optas por leche materna extraída o de fórmula, la persona que se quede al cargo del bebé puede sostenerlo para alimentarlo cada vez que lo necesite, darle un chupete o dejarle chupar un dedo limpio para que se calme. Esto puede facilitar que el bebé esté bien despierto y listo para una buena toma cuando vuelvas del trabajo.

Familiarízate con el sacaleches

¡Qué decir del sacaleches! Para empezar, que lo nuestro es una relación de amor-odio. Por un lado, otorga libertad y flexibilidad; por el otro, hace ruido, ensucia ¡y es un aparato de lo más ingrato! Lo cierto es que no es mala idea acostumbrarte a usarlo un par de semanas antes de volver al trabajo. Este dispositivo tan peculiar te permitirá congelar leche y te dará la tranquilidad de saber que el bebé no va a pasar hambre. Además, te convertirás en toda una experta en su montaje, uso y limpieza, ¡lo que te ahorrará un tiempo muy valioso en el trabajo!

Traza un plan de uso para el sacaleches

No hay nada peor que deambular por la oficina con el pecho a rebosar de leche intentando buscar un lugar apropiado para extraerla el primer día de reincorporación. Si no hay ninguna sala dedicada en las instalaciones, piensa en un lugar privado, con una puerta con cerradura a poder ser o una señal de privado, un enchufe para el sacaleches si es eléctrico y una silla cómoda. NO, el baño no es una opción. Tendrás que extraerte leche con la misma frecuencia con la que darías el pecho al bebé, o sea, cada dos o tres horas. Luego, plantéate dónde vas a guardarla. Lo suyo sería un frigorífico, pero una nevera con placas de hielo también puede servir. Si necesitas más información sobre el almacenamiento de la leche materna, haz clic aquí.

Prepárate mentalmente para ser flexible

No todos los días saldrán como los habías planeado. No te agobies, es normal. Saltarse una toma no afectará drásticamente la producción de leche materna, pero el estrés sí. Lo mismo ocurre con otras tareas que parecerán apilarse frente a ti. Conciliar la lactancia con un trabajo a jornada completa es agotador, así que delega las tareas domésticas y la cocina si puedes. Si no, hazte a la idea de que no puedes hacerlo todo sola.

No es una situación de “o todo o nada”

Lo importante aquí es alimentar al bebé; da igual que sea a base de leche materna extraída o de fórmula, así que decide cuál es la mejor alternativa para ti. Si optas por la lactancia combinada, quizá tengas que extraerte leche en el trabajo para evitar la obstrucción de los conductos lácteos y la mastitis, además de mantener el nivel de producción de leche.

Comparte tu situación con tus semejantes

Lo más probable es que no seas la única madre lactante en el trabajo. Busca la compañía de otras mujeres en tus mismas circunstancias y seguro que podréis contaros batallitas, daros consejos e incluso organizar sesiones de extracción si disfrutáis de la compañía mutua.

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