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La verdad y nada más que la verdad sobre los mitos de la lactancia

Cuando hasta la vecina del quinto se empeña en darte consejos en cuanto se entera de que estás embarazada (y todos sabemos que cada maestrillo tiene su librillo), no es sencillo separar la verdad de la ficción. Por eso, en Tommee Tippee, hemos recopilado los mitos sobre la lactancia más comunes que se oyen por ahí para contarte la verdad y nada más que la verdad:

“Tienes la leche demasiado líquida o demasiado espesa”

La naturaleza es sabia y la leche materna es idónea para el bebé, siempre. Cierto es que cambia a medida que avanza la toma: al principio, está más aguada para saciar la sed del bebé y luego se vuelve más densa. No te preocupes por el aspecto que tenga; recuerda que está perfectamente equilibrada para el pequeño de la casa.

“El bebé pide la toma tantas veces que no puedes producir leche suficiente”

El estómago de un recién nacido es del tamaño de su puño, de modo que tiene que comer poco y con frecuencia. A veces el bebé tan solo tiene sed, así que no necesita una toma completa. Si tu postura es la apropiada y el bebé se queda tranquilo después de darle el pecho, entonces la frecuencia es óptima (y estimula la secreción de leche necesaria para más adelante).

“Hay que dar el pecho una vez cada cuatro horas durante 20 minutos”

Olvídate del reloj y dale el pecho cuando el bebé muestre señas de tener hambre. El apetito de los bebés, al igual que el de los adultos, cambia según el día y la comida anterior, así que no esperes observar ningún patrón ni rutina en las primeras semanas de vida.

“Para producir leche, debes beberla también en abundancia”

Lo único que una madre necesita para producir leche con los nutrientes necesarios es llevar una dieta saludable de verduras, frutas, cereales y proteínas. Recuerda que el calcio se puede obtener de diferentes alimentos no lácteos, como las verduras de hoja verde oscuro, las semillas, los frutos secos y el pescado óseo. Si te paras a pensarlo, ¿alguna vez has visto a otro mamífero beber leche para amamantar a su cría?

“Algunos bebés son alérgicos a la leche materna” -

Imposible, nadie es alérgico a la leche materna. Sin embargo, el bebé PUEDE tener alergia a algo que estés comiendo. Este suele ser el caso de la leche de vaca o los productos derivados de la soja. Si es así, el problema tiende a solucionarse eliminando tales alimentos de tu dieta.

“Los bebés no se confunden entre la tetina del biberón y el pecho”

Para la boquita de un bebé puede ser desconcertante cambiar del pecho al biberón y viceversa, por lo que es posible que emplee una técnica de succión equivocada al tomar el pecho de la madre. Usar un biberón apropiado puede mitigar el problema, aunque no se puede evitar del todo.

“La leche materna no aporta ninguna clase de beneficios después del primer año”

La leche materna es el suplemento perfecto para los sólidos y refuerza el sistema inmunitario del pequeño durante el tiempo que se prolongue la lactancia.

“Siempre tienes que darle los dos pechos en cada toma”

La única forma de asegurarte de que el bebé ingiere una buena mezcla de leche inicial y leche final es dejarle que acabe primero con un pecho, incluso si no quiere tomar el otro.

“Los bebés toman toda la leche que necesitan en los primeros cinco minutos”

¡Anda que no nos vendría bien que fuera así! A pesar de que esto es cierto para muchos bebés más mayorcitos, lo ideal es dejarles que tomen el pecho hasta que muestren signos de haber terminado; por ejemplo, cuando relajen las manos y los brazos o cuando se desenganchen.

Si le das demasiada leche materna, el bebé puede engordar excesivamente”

¿Quién se habrá inventado tal patraña? La leche materna es perfecta nutricionalmente hablando. Su composición cambia con el paso de las semanas y los meses para proporcionar al bebé una dieta equilibrada que se ajuste a sus necesidades cambiantes.

“Durante la lactancia, las mujeres no se pueden quedar embarazadas”

Más vale que esclarezcamos este asunto cuanto antes. Si bien es verdad que la ovulación de la madre puede suprimirse durante los primeros seis meses, mientras le dé el pecho al bebé cada cuatro horas y este no use chupete (porque afecta a la succión), no debe considerarse un método anticonceptivo fiable. Lo mejor es que hables con tu médico para ver qué te recomienda.

“Las madres amargadas producen leche amarga”

Este sí que es bueno; enfadarse o desencantarse por cualquier motivo no afecta a la calidad de la leche que una madre produce. Si una toma ha resultado más complicada que de costumbre y el bebé parece inquieto, puede que esté notando tu tensión, pero nada más.

“La lactancia estira la piel del pecho y los vuelve flácidos”

Los años no pasan en balde para nadie, y esto es algo que ocurre tanto si das el pecho como si no. ¿Ha encontrado alguien ya la fuente de la eterna juventud?

“Los bebés lactantes necesitan agua adicional durante los días más calurosos”

La leche materna contiene todo el agua que los bebés necesitan.

“Extraer la leche del pecho es un buen sistema para averiguar la cantidad que se produce”

Un bebé siempre podrá tomar más leche de la que puedes extraer. El sacaleches te permitirá saber cuánta puedes extraer, lo que a su vez dependerá de numerosos factores, como el nivel de estrés de la madre, ¡así que no te obsesiones!

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