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¿Esta caca es normal?

Vamos a hablar alto y claro. ¡Todos tenemos dudas sobre la caca de nuestros bebés!

No sabes la que te espera en cuanto a los diferentes tipos de color, textura y olor de la caca de bebé. Conviértete en toda una experta en uno de los temas más sonados y repetidos entre los papás y mamás primerizos: qué caca es normal y qué no.

Ah, la caca. Una materia en la que no solías pensar ni, por supuesto, hablar de ella antes de traer hijos al mundo. Y ahora, no solo es un tema candente, sino que te andas preguntando si el color, la textura, el olor o la frecuencia son normales hasta el punto en que te quita el sueño.

Hay caquitas de bebé de todas clases y colores, y hacen dudar hasta a los padres más experimentados. Pero vamos a quitarle hierro al asunto y a contarte la verdad y nada más que la verdad sobre lo que ocurre en esos pañales...

La primera caca del bebé

Una de las cacas más particulares de los bebés es la primera que hacen. Se denomina meconio y es, según el diccionario, el primer excremento de los niños recién nacidos, compuesto de todo lo que la madre ha ingerido durante el embarazo. Su color se acerca al negro-verdoso oscuro y su consistencia es ultrapegajosa, lo que la convierte en casi imposible de limpiar. Y sí, tiene una apariencia y un tacto similar al alquitrán con el que asfaltan las carreteras: esta caca es normal y no cambiará hasta que no pasen al menos un par de días.

La caca del bebé cuando toma el pecho

Una vez que el bebé haya expulsado todo el meconio, la caca empezará a aclararse, pasará de negro-verdoso oscuro a negro-verdoso clarito y de este, a amarillento. A menudo, el tono amarillo puede ser bastante intenso. La textura también cambiará de ultrapegajosa a granulada o incluso suelta. En general, el bebe debería hacer una caca blanda sin causarle mayor inconveniente. Lo que más sorprende a los padres primerizos es el olor, que adquiere unos matices mucho más dulces de lo esperado; ¡otra ventaja más de la lactancia!

La caca del bebé cuando toma el biberón

La leche de fórmula es un poco más difícil de digerir que la leche materna, lo que afecta ligeramente a la caca del bebé. Las heces de los niños alimentados con biberón tienen más probabilidades de ser más voluminosas que las de los niños lactantes. En lo que respecta al color, la caca suele ser de un tono amarillo pálido o marrón amarillento, y el olor es un tanto más fuerte. Tu sistema para desechar pañales mantendrá los malos olores a raya.

La caca del bebé al introducir sólidos en su dieta

A partir de ahora, todo será distinto. Los alimentos sólidos harán que la caca del bebé sea más grande y gruesa, más parecida a la de los adultos. Por desgracia, este tamaño y grosor aumentados van de la mano de un olor más intenso. Es posible que notes cómo los diferentes alimentos afectan a las deposiciones. A veces, verás que el color refleja lo que el bebé ha comido. También puede que observes que ciertos alimentos difíciles de digerir salen directamente sin procesar. Esto cambiará con el tiempo a medida que el bebé se acostumbra a los diferentes tipos de comida. Hasta entonces, entretente intentando averiguar qué diantres son esas motitas negras... (PISTA: lo más probable es que sea el plátano que le diste para merendar).

El chorro a propulsión de caca

Sí, la potencia con la que puede salir esa caca es un misterio que roza lo paranormal. No te extrañes si la caca que tanto tiempo llevas esperando acaba saliéndose del pañal.

La caca del bebé: qué hay que vigilar

Ya has visto que la caca viene en todo tipo de formas y tamaños (por no hablar de olores y colores). Por eso, a veces es complicado saber si algo va mal. Sin embargo, hay algunos signos a los que tienes que prestar atención, ya que podrían indicar un problema mayor:

  • Diarrea: la diarrea líquida o incluso explosiva podría ser un síntoma de dentición o de una alergia, pero debes consultar a tu médico por si el bebé estuviera sufriendo una infección o cualquier otro problema médico.
  • Estreñimiento: algunos bebés no hacen caca tan a menudo como otros (especialmente, si toman el biberón), pero si a tu bebé le cuesta de verdad, si llora y su caca se parece a los excrementos de un conejo, debes ponerte en contacto con tu médico. Esto es especialmente importante si hay sangre en la caca. Puedes leer nuestra guía sobre la frecuencia con que debería hacer caca el bebé para obtener más información.
  • Sangre: la sangre en la caca del bebé suele ser un síntoma de estreñimiento y normalmente se puede remediar con bastante facilidad. No obstante, siempre debes consultar a tu médico por si acaso.
  • Caca verde: la caca verde es normal en los recién nacidos, pero podría ser un signo de infección en los bebés de más edad. En los bebés que toman el pecho suele ser un signo de que toman toda la leche inicial, pero no están ingiriendo la leche nutritiva del final de la toma.
  • Caca pálida: la caca de un color muy claro es un signo de ictericia, que es muy común en los recién nacidos. Si dura más de un par de semanas, debes consultar a tu médico.

Si en algún momento te planteas cómo te ha cambiado la vida desde que diste a luz, ¡probablemente sea este! ¡Lo siguiente sí que es un buen pastel!

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